¿Sectores irreconciliables?
Este maravilloso mundo de las dos ruedas, que tanto nos gusta a todos, con el tiempo y la evolución lógica que ha ido sufriendo, se ha sectorizado. Cuando se inventó esto de la moto había una para todo. Al no existir muchos caminos asfaltados las motos tenían que poder circular por asfalto y por tierra, eran más parecidas a bicicletas que a lo que hoy en día entendemos por una moto. Soy consciente de que ha llovido mucho desde entonces y con el transcurrir de los años las motos se han especializado, sectorizado, cada cierto tiempo aparece un sector nuevo, y esto provoca una serie de situaciones cuando menos curiosas.
Tengo dos amigos, que no se conocen entre sí, y eso que cosas en común no les faltan. A los dos les encanta este mundo de las dos ruedas, eso sí, cada uno es de un bando (o sector) distinto y al parecer irreconciliable. Por un lado está Paco, funcionario, generoso y muy amigo de sus amigos. Paco tiene un mega, una reliquia, un Hexagon 125, uno de los primeros megas en aparecer en el mercado. Paco, durante toda su vida sólo se ha movido sobre scooters , normalmente de cilindradas pequeñas y tiene el “corazón partío” entre el X-8 400ie y el X-Citing 500, pues Paco opina, y no le falta razón, que los megas japoneses son caros para lo que ofrecen. Él tiene dos hermanos, uno de ellos se mueve con un Scoopy 125 y el otro en una Suzuki GS 500 y ahí está el problema.
Paco no lo entiende, ¿Cómo se ha podido comprar una Suzuki GS 500? Si no puede llevar ni el casco, si gasta mucho, es muy pesada, no es nada práctica, te ensucias con ella cuando llueve… Supongo que su falta de experiencia en el mundo de la moto (vehículo menos práctico pero más lúdico que el scooter) le hace pensar así. Por otro lado está Toni, arquitecto, buena persona donde las haya. Él tiene una BMW R-1200 ST, el sueño de su vida. Ha tenido una Honda VF-500F, una SUZUKI 400 BANDIT, una SUZUKI 600 BANDIT, una YAMAHA XJ-600S, una HONDA VFR 800 y finalmente la BMW. Cuando le comenté que me había comprado un megascooter arrugó la nariz y me dijo “¿Cual te has comprado? ¿No será uno de esos tan caros que por el mismo precio podrías tener una buena moto? “tranquilo” – le dije – “con lo que cuesta mi mega apenas pagaríamos el carenado de tu VFR” – con lo cual se quedó más tranquilo, llegó a probarlo y su comentario fue: “Es muy cómodo, y para lo que vale está muy bien equipado”. El día que se compró la BMW se vino al estudio a enseñármela y medio en coña estuvimos comparándola con mi X-9 250 casi cuatro veces más barato. Al final llegamos a la conclusión de que el X-9 estaba mejor equipado porqué tenía termómetro de temperatura ambiente y la BMW, no. Mi pretensión con este escrito es únicamente la de reflexionar un poco sobre el hecho de que si uno se limita a un sector de las dos ruedas y por falta de oportunidades o el motivo que sea no consigue probar de forma adecuada otro sector acaba perdiéndose una gran parte de los placeres que te puede obsequiar la vida motorista. Mi pretensión con este escrito es únicamente la de reflexionar un poco sobre el hecho de que si uno se limita a un sector de las dos ruedas y por falta de oportunidades o el motivo que sea no consigue probar de forma adecuada otro sector acaba perdiéndose una gran parte de los placeres que te puede obsequiar la vida motorista.
Esto lo sé por experiencia propia, pues cuando pasé de la BMW R-100-RS a mi primera Trail (una Morini 350 Canguro bicilíndrica) aluciné por un tubo al pensar todo lo que me había perdido circulando sólo por lo asfaltado y descubrí todo un mundo de naturaleza, paisajes, adrenalina a poca velocidad y turismo tan distinto al que podía ofrecerme la BMW. Quedé enganchado a las trails hasta que llegaron los niños. Que puedo deciros de cuando probé el MP3, esto sí es revolucionario, es cómodo como un scooter GT y sin embargo se conduce como una moto, con todo el cuerpo y no sólo con las caderas, por no hablaros de la seguridad y su frenada. ¿Cómo frena y se agarra de delante. Os aseguro que cuando detecte otro nuevo sector no me cerraré en banda a él sino que lo observaré con curiosidad y la verdad es que lo espero con ilusión, tengo ganas de ver qué más puede desarrollar la inventiva humana en esto de las motos.




