¡Viva la crisis!
Categorias: Opinión
Escrito: Gonzalo De Martorell
Etiquetado : mercado, Opinión
El 2008 está siendo un mal año. El mundo se va acabar, un asteroide chocará contra el planeta y la mejor prueba de ello es que o una mujer o un negro van a ocupar la presidencia de los Estados Unidos. (No se enfaden conmigo, es el chiste que hizo Jon Stewart en la ceremonia de entrega de los Oscar y no he podido resistir la tentación de repetirlo. Vale… de acuerdo… perdón…)
El caso es que todo parece apuntar inexorablemente a que la crisis económica se ha instalado en nuestra casa. No sé si ha llegado por el precio del petróleo, las hipotecas americanas, el consumo masivo de cereales o la amenaza nuclear iraní. O si ha acabado siendo lo que es por otras razones menores y subjetivas… que al final son igual de contundentes. Porque si nos repiten continuamente que el barco se hunde, acabamos queriendo saltar por la borda… aunque, en realidad, el barco siempre haya estado a flote y únicamente lo movía el oleaje natural de alta mar. Vamos, que aunque no hubiera habido razones financieras reales para una crisis, al final hubiera llegado igual, dándole la razón a los agoreros, porque la gente, asustada por el oleaje ha dejado de consumir y de darse caprichos por si vienen maldadas. Yo no tengo ni idea de economía, más allá de la familiar necesaria para acabar los meses, pero siempre me habían contado que cuando hay mucha oferta y poca demanda los precios bajan. Y cuando hay mucha demanda y poca oferta, suben. Y que esto era el 2+2 de la economía, tanto si se trata de comprar una pizza congelada como una flota de Airbús…
¿Qué puede tener, entonces, de positivo una crisis económica? ¡¡¡Pues que los precios bajan!!! Las marcas están tirando la moto por la ventana y entre su necesidad de vaciar los almacenes y la bajada del impuesto de matriculación a los modelos menos contaminantes, comprar un scooter nunca ha sido más fácil y más barato. Así que no quiero yo, con esto del ¡Viva la crisis! Cachondearme ni mucho menos de quién lo esté pasando mal, que me consta que lo hay. Lo que pretendo es felicitarme porque al menos, en este punto y a pesar del desastre, los consumidores ganamos un poquitín. Insisto: comprarse un scooter o una moto es, en estos momentos, mucho más fácil y mucho más barato. Y vale también mucho, muchísimo la pena aprovechar la oportunidad. Por otro lado la economía de mantenimiento y de consumo que propicia uno de estos vehículos es igualmente un buen aliado en días de vacas flacas.
La paradoja es, por tanto, que justo cuando todo el mundo habla de crisis… resulta que es el mejor momento para comprarse el scooter o la moto. Para los potenciales clientes que ya lo tenían en mente, pues aún mejor… Otros que querían esperar un poco pero les habrá terminado de decidir la ofensiva de precios de las marcas. Y otros, quizás, que sin ser apasionados scooteristas han decidido que el gasoil, las revisiones y las zonas azules están muy caras y a lo mejor no es tan mala idea eso de comprarse una moto. ¡¡¡Que es el mejor momento de darse el capricho, el gustazo o la inversión…!!! Que cada uno lo viva y lo plantee como quiera… pero en el concesionario…
